DOLARIZACIÓN: ¿ES CONSTITUCIONAL?

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Por Dr. Jorge A. Germano

Abogado

Egresado de la Facultad de derecho de la UNLZ

Especialista en derecho sucesorio

Autor de numerosas obras del derecho sucesorio –https://garciaalonso.com.ar/atributo/autor/jorge-a-germano/-

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Desde hace mucho tiempo en la Republica Argentina se viene mencionando desde diversos ámbitos académicos, financieros y económicos la posibilidad de dolarizar la economía.

El termino dolarización nunca es acabadamente descripto, puesto que puede dolarizarse de diversas formas, la totalidad de la masa circundante de dinero físico, dolarizar paulatinamente a medida que se produce el giro de depósitos y retiros de fondos de los bancos, solo dolarizar la base monetaria de billetes físicos, etc. Cada maestro en esta área tiene su libro.

Lo cierto es que “dolarizar” implica sustituir de forma absoluta la moneda del país -peso y peso argentino oro- por el billete dólar estadounidense.

Mas allá de las consideraciones que se pueden efectuar respecto a las implicancias de un cambio drástico de este estilo que conlleva a la perdida de soberanía patrimonial y monetaria del país dependiendo en lo sucesivo de las políticas monetarias adoptadas por otro país y otras circunstancias –

EE.UU- a través de su organismo independiente conocido como FED -por sus siglas en inglés– que en castellano reconocemos como Reserva Federal; lo que nunca se escucha analizar antes de la idea económica, es si de acuerdo a nuestra constitución nacional esto es posible, es decir si puede adoptarse una moneda extranjera como de curso legal en el país reemplazando totalmente a una moneda local.

En este sentido debemos remontarnos a los antecedentes judiciales de nuestro origen estatal donde la Corte Suprema de Justicia de la Nación en un famoso fallo conocido como “Fallo Cafferata” del año 1871.

En este fallo el máximo tribunal sostuvo que es facultade exclusiva del Congreso Nacional la fijación del valor de la moneda y cuales pueden ser de circulación conforme el antiguo articulado de la CN. Que en el mismo fallo se sostiene que la unidad monetaria del país es efectuada fijando el valor el Congreso Nacional para evitar que las provincias fijen valores distintos y así se facilite las transacciones mercantiles de la época.

Pero bastara ver las normas que emanan de nuestra Carta Magna para entender el asunto.

Así la Constitución Nacional dispone taxativamente entre sus artículos los siguientes:

1.- Corresponde de acuerdo con el Art. 75 inc. 6 como facultad del Congreso de la Nación Argentina: Establecer y reglamentar un banco federal con facultad de emitir moneda, así como otros bancos nacionales.

2.- Corresponde de acuerdo con el Art. 75 inc. 11 como facultad del Congreso de la Nación Argentina: Hacer sellar moneda, fijar su valor y el de las extranjeras; y adoptar un sistema uniforme de pesos y medidas para toda la Nación.

3.- Corresponde de acuerdo al Art. 75 inc. 12 como facultad del Congreso de la Nación Argentina: Dictar los Códigos Civil, Comercial, Penal, de

Minería, y del Trabajo y Seguridad Social, en cuerpos unificados o separados, sin que tales códigos alteren las jurisdicciones locales, correspondiendo su aplicación a los tribunales federales o provinciales, según que las cosas o las personas cayeren bajo sus respectivas jurisdicciones; y especialmente leyes generales para toda la Nación sobre naturalización y nacionalidad, con sujeción al principio de nacionalidad natural y por opción en beneficio de la argentina: así como sobre bancarrotas, sobre falsificación de la moneda corriente y documentos públicos del Estado, y las que requiera el establecimiento del juicio por jurados.

4.- Corresponde de acuerdo con el Art. 75 inc. 19 como facultad del Congreso de la Nación Argentina, en la denominada cláusula de desarrollo sostiene: Proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento.

De las normas constitucionales citadas surge con claridad que el Congreso de la Nación es el único facultado para crear un Banco con facultad de emitir moneda, establecer las penas con motivo de falsificación de monedas y promover la defensa del valor de la moneda nacional y fijar el valor de monedas extranjeras.

Es decir que, de acuerdo con el régimen descripto por nuestra Constitución Nacional, la dolarización en términos tales que implique el total reemplazo de la moneda de curso legal por la moneda de otro país -en este caso dólar estadounidense- no sería constitucional.

Es que claramente surge de la normativa constitucional que el estado argentino tiene la obligación de crear un banco con facultad de emitir

billetes y debe fijar su valor, así como de las monedas extranjeras.

También debe emitir legislación sobre falsificación de moneda y defender el valor de la moneda corriente.

Para que se pueda defender el valor de una moneda corriente, como sostiene el art. 75 inc. 19, es requisito indispensable que exista justamente una moneda corriente, así como para ello es ineludible que exista un banco con dicha facultad. Es que para poder defender su valor se requiere poseer los mecanismos financieros y económicos (emisión, tasa de interés, valor, etc.) en manos del propio estado, de lo contrario no se puede defender su valor y por ende no existiría moneda.

Si se adoptare una moneda extranjera como de uso corriente en el país eliminando el peso o cualquier otra que en su futuro la reemplace el país no tendrá los medios para cumplir con la manda constitucional de defender el valor de la moneda, dictar leyes sobre falsificación y establecer el valor de las extranjeras, puesto que la moneda local será extranjera y también por que los mecanismos para defender su valor o impedir falsificaciones no es potestad del estado Argentino sino del país que emite la moneda extranjera que en definitiva se adopta como de uso corriente.

También para poder tipificar los delitos contra la fe pública en relación con la falsificación de moneda debe existir una propia ya que no se puede legislar sobre delitos contra la fe pública en un estado extranjero justamente por no ser jurisdicción del gobierno federal argentino.

De igual forma para que exista la división entre monedas corriente y extranjeras es necesario que exista una moneda nacional.

Es claro que el constituyente tuvo en miras la voluntad que exista una moneda corriente nacional y no que se adopten monedas extranjeras, ello se ve reforzado por el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que menciono al comienzo de este artículo.

Esta postura en cuanto a resultar inconstitucional una dolarización o simplemente la adopción de cualquier otra moneda extranjera como de curso legal o uso corriente en la Republica, es reforzada además con la prohibición establecida por el art. 126 de la Constitución Nacional que impide a las provincias la acuñación de monedas o crear bancos con dicha facultad e inclusive dictar leyes referentes a falsificación de monedas -excepto pactos previos a la Constitución Nacional y que no exista expresa autorización del Congreso Federal, justamente porque la finalidad es preservar el valor de la moneda de uso corriente y tener un régimen uniforme de moneda en todo el estado Federal.

En tiempos recientes, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Horacio Rosatti, en diversas notas periodísticas, manifestó que “es la letra de la Constitución” la que señala que “hay que tener una moneda que se emita en la Argentina”. Esto, dijo, se debe a que no se puede regular el valor de la moneda de otro país. “Yo no puedo defender la moneda de Estados Unidos, está claro eso, porque no tengo los resortes, porque no puedo emitir, porque no puedo regular la base monetaria”, dijo.

Por eso, consideró que se pueden avanzar en otras direcciones, como “ligando” el valor de la moneda propia a “una moneda extranjera, o a un conjunto de monedas”. Es decir, avanzar en un plan al mejor estilo de la convertibilidad.

Por ello de todo lo que surge hasta aquí, puedo sostener que una eliminación de una moneda nacional para ser reemplazada totalmente por una moneda extranjera resulta inconstitucional, por ello lo recomendable seria mantener la moneda nacional en su caso atada al valor de una extranjera o bien la creación de una nueva moneda nacional.