
Rechazan el registro para elaboradores de alimentos
Cuestionan costos, controles y restricciones
El proyecto muniicpal para crear el Registro Municipal de Elaboración Segura de Alimentos (RePUMES) no logró la aprobación del Concejo Deliberante de Chivilcoy y quedó rechazado tras una votación que terminó con 12 votos en contra y 6 a favor.
La iniciativa, impulsada por el oficialismo, buscaba crear un régimen local para regular a pequeños productores y elaboradores de alimentos. Sin embargo, durante el debate surgieron fuertes cuestionamientos, especialmente desde la oposición.
Una de las principales críticas fue realizada por la concejala de Unión por la Patria, la ingeniera en Alimentos María Eugenia Blotta, quien sostuvo que el proyecto “confunde legislar con recaudar” y aseguró que “el RePUMES es una fachada de fomento con un verdadero fin recaudatorio”.
Blotta explicó que mientras el programa provincial PUPAA busca facilitar la formalización de pequeños productores sin cobrar tasas, la propuesta municipal establecía un pago de ingreso equivalente al valor de 30 litros de gasoil.
“Con el combustible rondando los 2.500 pesos, se les exige cerca de 75 mil pesos a familias que elaboran panificados para subsistir”, señaló. Además, recordó que durante el tratamiento del proyecto advirtió sobre el impacto económico de ese requisito y afirmó que desde el área de Producción “la Lic. en Trabajo Social que dirige el área minimizó el impacto, afirmando a la ligera que representa un ‘monto insignificante’”.
Desde el punto de vista sanitario, expresó preocupación por la inclusión de alimentos como sándwiches y ensaladas de frutas dentro de las elaboraciones consideradas de bajo riesgo. “Son alimentos que requieren cadena de frío estricta y controles específicos. Permitir su elaboración hogareña sin un control real expone a la población a enfermedades transmitidas por alimentos”, sostuvo.
Finalmente, explicó que su bloque propuso modificaciones para garantizar la gratuidad del sistema y simplificar los trámites. “Queremos herramientas que impulsen el trabajo real y seguro, no ordenanzas recaudatorias”, concluyó.